viernes, 3 de octubre de 2014

Nuevo sitio web

Pese a haber tenido este blog un poco abandonado por motivos de falta de tiempo, por supuesto que sigo escribiendo y en ningún momento ha dejado de ser así.

A partir de ahora subiré los poemas a mi nuevo blog, donde tengo reunida tanto mi música como todos mis poemas y fechas de futuros conciertos/recitales: www.rondomc.blogspot.com.

LOS POEMAS CONCRETAMENTE LOS SUBO A ESTE SITIO: http://rondomc.blogspot.com.es/p/poemas_2.html

Gracias al que me apoya.

Saludos.


Rondo

domingo, 15 de junio de 2014

Rondo - yo


 
Con dieciséis,
habría mandado al psicólogo al psicólogo,

Pero ahora
me dedico a mandar a cuerdos al psiquiátrico
y a genios al colegio

porque saben contar hasta infinito,
pero no hasta diez.

 
Rondo - Yo - 15.06.14

jueves, 5 de junio de 2014

Guillermo Sánchez - Siempre

Los relojes se han parado,
Juana Sánchez Alameda se llamaba la princesa de mi cuento,
pero se este cuento se ha acabado...
Estas palabras pesan demasiado
como para que se las lleve el viento.

La iglesia estaba llena,
y hoy he tocado el concierto más importante de mi vida,
que ni aunque fuera solista en Vienna,
tocaría con el corazón y la ilusión con la que te he tocado este día.

Sé que sigues viva,
aunque tu mantel ya no se sacuda al borde de tu terraza,
tu marcha hizo mi tristeza,
más tu fuerza patrocina gran parte de mi alegría,
aunque ahora que no estás, pasar por tu calle
es cruzar la Franja de Gaza.

¿Te ha gustado como ha sonado el chelo?
Es tu opinión la que me importa,
he tocado para ti...
¿Mis desafinaciones se oían en el cielo?
Nah, con el cariño con el que me escuchas
te habrá sonado perfecto,
seguro que sí.

No hay atardecer que no tenga tu nombre,
ni lágrima que no tenga tu apellido,
me dice la vida que ya me hecho un hombre,
yo no la escucho, sigo en mi columpio, escribiéndote
NUNCA EN OLVIDO

No sé que dirán, que creerán ahí afuera,
yo sé que me lees, que me escuchas,
que me miras, que me esperas...
Mi himno es mi madre,
mi patria María,

y Juana Sánchez Alameda
así se llama mi única bandera

Guillermo Sánchez -Siempre - 5/6/14

Rondo - Una foto

Estoy suplicándole a una foto
que vuelvas,
pero se mantiene inmóvil,
con la misma expresión,
y esa pasividad
me destruye.

Porque me cuesta creer
que lo que antes fue
ahora reside
en una foto,
en mi pecho,
pero no en mi casa.

Duele porque sé que esta incógnita
no la resolveré nunca,
y tengo que cargar con ello.
Duele
porque tengo la imagen
de tus ojos pidiendo a gritos ayuda
y el hecho indiscutible
de que lo que hice
no fue suficiente.

Duele porque te has ido
y tenía muchas cosas que enseñarte,
que decirte,
y ahora
se las enseño
y se las digo
a una foto.

Y necesito pensar
que detrás de esa foto
me estás oyendo,
y que tras esos ojos alegres
y castaños del papel,
está el verdadero y vivo brillo
de los tuyos.

Duele porque necesito creer
en algo
que acaba de arrebatarme
una de las cosas más bonitas
que existía en este planeta.

Rondo - Una foto - 5.6.14

miércoles, 4 de junio de 2014

Rondo - El dulce más triste


Mientras los astros tartamudean tu nombre
y tu habitación suspira ausencia,
un niño se hizo hombre,
y un hombre se hizo niño
para el resto de su existencia...

Mientras me escuecen en las mejillas
las dos palabras que no te dije,
busco en tus fotos
la razón de tu existir,

Disparo ráfagas de interrogantes al cielo,
pero es a prueba de balas,
y el silencio a prueba de llantos.

Empañando el cristal que nos separaba,
dibujé el poema que nunca llegué a escribirte.

¿El mundo de color rosa?
Y una mierda.
Joder... a un ángel así
no podéis meterlo en una bolsa...
No... No es justo.

'¿DÓNDE ESTÁS?'
Chilla mi pecho,
'¿VOLVERÁS?'
Pregunta esta criatura.
Pero sigues sin volver...
y Dios lo tiene apagado
o fuera de cobertura.

Dios...
¿Quién coño te has creído
para privarme de que la abrace?
Duele porque no hay atardecer,
no hay verso,
no hay metáfora que la remplace.

La vida es un tartamudeo
y la muerte un logopeda.
La vida un bachiller,
y la muerte una graduación.
Pero, ¿Quién soy yo
para decir qué es la vida o la muerte?
si mientras vivo estoy muriendo,
y mientras muero estoy viviendo,
porque antes que vivir muerto
muero vivo
pues los muertos son vivos
si murieron viviendo,
pero si vivieron muriendo,
muertos están
y muertos son.

Y tú viviste,
y vives.

El cielo llora tu nombre,
letra por letra,
y las gotas están saladas,
y ese sabor,
dulce,
es el dulce más triste
que este niño jamás ha probado.

Te quiero.


Rondo - El dulce más triste - 4/6/14

martes, 13 de mayo de 2014

Guillermo Sánchez - Te quiero


¿Sabes?
Estoy llorando otra vez.

El planeta parece no entender
que no quiero somníferos,
sino tu beso de buenas noches...

Lloro y ambos sabemos que no es por la alergia,
el cariño de una abuela... ESO sí que es magia.
¿Sabes? Ahora hablo más con la tía,
y a mamá le intento traer rosas todos los días.

Sigo sentándome en tu cama acariciando tu almohada,
susurrando: 'Aquí, el ángel más hermoso dormía'.
Contigo se ha ido el niño,
que se parte al expresarte
lo que duele que abrazarte
ahora sea una utopía...

Cuando una de las personas que más quieres
se muere, literalmente, en tus brazos,
créeme, los pájaros cantan otra melodía.
El sol te mira de otra forma,
los abrazos de mis ojos negros son más intensos,
y la noche se torna más agresiva.

¿Sabes, yaya?
Ayer vino a verme Peter Pan,
entró por la ventana y me dijo
que ahora estás en el País De Nunca Jamás.
Y entonces sonreía
y recordé cuando volvías de la peluquería
te cogía y de decía:
'Joder, qué guapa estás'.

Y hace unos días... empañando el cristal que me separaba de ti,
gritando con el pecho a Dios que A QUÉ COJONES JUEGA.
Dicen que es ley de vida, pero me duele TANTO aquí...
que incluso me estoy aferrando a la fe ciega.

PORQUE TE QUERÍA BESAR,
pero estabas fría...
Porque te quería abrazar,
pero estabas muerta.
Odio esa palabra, pensé que nunca la diría,
pero la inocencia es un sueño
y tarde o temprano se despierta.

Quiero ir a cada bar del barrio
y chillar que eras una gran persona.
Tus bromas, tu bastón, tus pendientes...
TÚ BRILLABAS.
Quisiera asesinar brutalmente
al Guillermo que te regañaba por estupideces,

Quisiera quitarte aquel plato de la mesa,
abrazarte y decirte que eras la mujer más guapa.
Maldigo a las veces en las que antepuse mi puta rutina a cubrirte a besos,
tu recuerdo en el Vietnam de mis entrañas es un Napalm.

La vida son dos días,
y yo nací cuando ibas por el segundo,
joder.
Estoy que no me lo creo.
¿y qué más da que sea ateo?
Voy a estar rezando por ti
el resto de mi vida.

¿Y qué es la vida?
la vida es una sala de espera
en la que eliges quedarte dentro
o salir a pasear al jardín.
¿Y QUÉ ES LA MUERTE?
La muerte es alguien
al que le importa una mierda la roa que lleves,
el reloj que tengas...
Todo se quedará aquí.

Y sabes? Ahora estoy con una chica que me quiere,
sus ojos negros me dan ganas de vivir,
sus dedos me secan las lágrimas
y me abraza como nadie lo ha hecho,
y la quiero más que a nadie en el mundo.

Gracias por abrirle el portal aquel día,
aunque no lo supieras.
Gracias por enseñarme
que rendirse es de cobardes,
que si cojeas, cojas un bastón
pero no te quedas sentado.
Que si se te muere un hijo,
llórale pero ocúpate de los que aún siguen.
Que si te rompes una costilla,
te quedan otras 23.
Que si te faltan cartuchos,
te queda el corazón.

Gracias, yaya,
por enseñarme que hay que volar,
porque el tiempo vuela.
Y aunque tenga que superarlo,
pienso llevarte flores
y escribirte poemas
hasta el día en que me muera.

Te quiero.

Guillermo.

13.05.14

viernes, 25 de abril de 2014

Rondo - Soldado


Miro al mar y oigo tu nombre,
lo juro,
aunque vivo en la ciudad
y soy sordo de nacimiento
y poeta de muerte.

La felicidad es otra forma de conducir,
yo llevo el sonido de tu aliento
entre sien y sien
en las trincheras
y así no oigo los disparos.

Me coloco con tu perfume
y salgo al campo de batalla
y entonces,
la muerte ya no me da miedo.


Rondo- Soldado - 26.4.14

RONDO - Yo


 
Es como mirar a un policía
y ver justicia.
Los ojos pueden jugar
malas pasadas.

Y no... no es que los niños
sean enérgicos y activos,
es que los adultos están muertos.

Cada vez más rap,
y cada vez menos rapero,
cada vez más persona
y cada vez menos ciudadano.

Cuando el fuego acaba de hacer su faena,
y en la república del pasado
reina el silencio del presente,
AHÍ es cuando encajo versos,
los meto en el aire a presión
como mi padre nuestras maletas en el coche
en pleno julio,

Y todo lo hago desde un folio.

Me río del mundo a carcajadas,
y luego le escribo odas.

Escribo mi vida,
canto mi muerte
y el público se queda con mis sueños.

Rondo - Yo

lunes, 14 de abril de 2014

Rondo - Escribo porque...


Escribo cuando los pájaros se quedan afónicos,
cuando el poeta se queda sin palabras,
el valiente sin balas,
el cobarde sin salida
y el mentiroso sin excusas.

Escribo cuando el fuego me pide versos
mientras sesea el marchito de lo que sea que se esté quemando,
pues esta vez no es mío.
Escribo cuando sus brazos no me rodean,
y escribo hasta que sus brazos vuelvan a hacerlo.

Escribo para reírme de mí mismo,
y a veces para elogiarme,
aunque no lo firmo porque quedaría egocéntrico,
bueno, lo firmo con otro nombre.

Escribo porque te mereces versos,
porque me merezco versos,
porque me da igual si el sol brilla,
si el cielo es 'azúl océano' o 'gris conformismo'
o si vuestros francotiradores me están apuntando a mí
o a mis sueños.
Aprendí a esquivar balas escribiendo,
y por eso escribo,
y escribiré,
y me reiré del tiroteo en balde.

No sé,
escribo porque te quiero.

Rondo - Escribo porque... - 14.4.14

Rondo - Amor de cristal



Eres tan frágil
que por miedo a romperte
a veces me rompo yo.

Eres tan frágil
que el brillo de tus ojos
parece una perla colgando
de un hilo
sobre el abismo.

Eres tan frágil
que no cabes en un folio
porque lo bello no se puede segmentar
y me rompo.

Eres tan frágil
que tengo miedo a romperte
y por eso te quiero,

porque yo también soy frágil.

Rondo -  Amor de cristal - 13.03.14

No tengas miedo a las arañas,
si las arañas no existen,
no en tu habitación,
no estando yo vigilando la puerta.

El mejor amor es el de cristal,
el frágil y el transparente
pero real.

Rondo - Estoy borracho


He escrito poemas en el papel del montaditos
y he vomitado en alfombras de seda.

He corrido delante de policías
y he tomado asiento delante del huracán.

He gritado cuando solo había silencio,
he callado en conciertos.

He nadado en océanos
y me he ahogado en vasos.

He muerto,
he vivido,

He bebido.

Rondo - Estoy borracho - 13.04.14

lunes, 7 de abril de 2014

Rondo - Cuando sonríes


Nunca quise conquistarte,
pues clavar una bandera sobre tu delicado cuerpo
habría sido el peor crimen contra mis sueños
jamás cometido.

Y es que el humo que sale de las fábricas,
desangra una mezcla de
envidia hacia las blancas nubes que vuelan a lo lejos
y odio al animal que las crea para luego culparlas
 de el deterioro de su planeta.

El resto son ese humo que sale de las fábricas,
y tú...




Tú eres esas nubes.




Y qué paradoja tan extraña
la que viví tanto tiempo,
que escribí para no suicidarme
y me suicidé escribiendo...

Y luego apareciste en el escenario
sin que el guión así lo dijera,
agarraste a la muerte por el cuello
y le robaste el significado.

Y mi suicidio se convirtió en un mito,
y yo en un fundamentalista del ateísmo.

Y si subes a ese tren
y no puedo pagar el billete,
correré al lado de tu ventanilla
saltando cualquier obstáculo,
no pararé a hacer cálculos,
pues nuestros besos no son matemáticas
sino metáforas, lágrimas, sonrisas, sátiras,
y no frenaré,
aunque el paisaje no sea tan poético
como espera el público,
te haré sonreír con un verso de realidad
y no con párrafos bíblicos.

Vivir es un alto riesgo, pero no quiero Dobles,
la montaña es fría
pero enamorado nací de la naturaleza.

Mentiría si dijera que soy pobre,
mas también lo haría
si dijera que puedo permitirme tu tristeza.

Cuando sonríes me olvido de que me espera una muerte segura,
porque siempre soñé con volar
y tus besos hacen de la gravedad algo ficticio.



Rondo

lunes, 24 de febrero de 2014

Rondo - Mi hogar


Me siento delante de la hoguera a tu lado,
y, a falta de leña,
arrojamos el subjuntivo.
Al igual que te sentaste en la orilla a mi lado,
y, a falta de ilusiones,
arrojamos piedras al horizonte.

Y ahora me he dado cuenta de que el cielo no estaba llorando,
sino que había una gotera en alguna nube
que tapamos con una mirada.
Y ahora me he dado cuenta de que la soledad no me estaba retando,
sino que me estaba haciendo apreciar lo que anduve
para que tus caricias no fueran subestimadas.

Y la orquesta no desafinaba,
era simplemente que yo estaba leyendo otra partitura,
y como dijo un sabio, si no encontré respuesta alguna,
es porque me estaba haciendo las preguntas equivocadas.

Me cojo la mochila y me quedo de okupa,
atrincherado en tus labios,
pues quiero ver tu sonrisa en primera fila,
y llevo 18 años esperando.

Después me reiré de nuevo de esos 'animales racionales',
que se matan a diario por fútbol, trozos de tela y de papel
o puestos de trabajo,
y volveré a escribirte, literalmente, un poema
cuyo centro de la primera y única estrofa sea tu ombligo.

Me he dado cuenta de que el cielo no sangraba,
que el atardecer era un tráiler de algo hermoso que estaba por llegar.
Escribí los versos más tristes con los ojos en mi almohada,
pero ya no estoy triste,
a tu lado... ahí es donde está mi hogar.

Rondo - Mi hogar


lunes, 17 de febrero de 2014

Rondo - Que comience el espectáculo


Suenan carcajadas,
carcajadas tristes,
pobres.
El único ejercicio físico que hacen
es arrodillarse constantemente frente a la rutina
y estirar el brazo para señalar a lo distinto,
porque les da miedo.

Y yo riéndome, levantándome un lunes lluvioso,
sin siquiera mirar por la ventana,
no hace falta,
lo que me impulsa a levantarme de la cama
y reírme de la rutina
vuela, libre, en el infinito firmamento
consolidado por dos ojos negros.

Y entonces cojo aire,
te cojo de la cintura, y juntos encendemos esa mecha,
haciendo en nuestros pechos de lo utópico lo típico,
después corremos, subimos al ático
y que comience el espectáculo...

Explosiones, fuegos artificiales,
lo convencional arde mientras el cielo llora gasolina,
y reímos como dos pirómanos,
y la luna escupe cerillas encendidas,
y vemos como una llama gigante desfila, elegante,
a toda velocidad, por la pasarela del asfalto,
y en tus ojos negros se reflejan las llamas,
y notamos ese calor del incendio próximo,
y entre las llamas, el humo, las explosiones,
la banda sonora elegida por nosotros tronando los cielos de fondo,
las mentes dormidas despiertan,
las bocas calladas gritan,
los ciegos miran,
los sordos escuchan,
y los traidores arden,
pues tus ojos son el cielo nocturno,
y quien hace llorar al cielo
lo va a pagar caro,

y el cielo llora gasolina,
y tengo la antorcha lista,
y sonreímos,
y todo arde...
hasta el psiquiátrico que creasteis para encerrar vuestros miedos,
y el patriota llora espantado al ver su bandera en llamas,
y el fundamentalista llora al ver su libro sagrado en cenizas,
y el traidor grita, aterrado al ver el acero de su puñal fundiéndose en sus manos.

Y yo sonrío.

Sonrío porque veo las llamas reflejadas en tus dos ojos negros,
y porque hoy,
en este maravilloso espectáculo de justicia poética
escrita en versos de llamaradas,
tú eres tú,
y yo soy yo.

Nos subimos al ático,
te cojo de la mano...
y que comience el espectáculo.

Rondo -Que comience el espectáculo


viernes, 14 de febrero de 2014

Rondo - Me quedo a vivir en tu boca


Me quedo a vivir en tu boca,
está decidido.

Pienso colgarme de tus pestañas,
y observar tus ojos
grandes y negros,
y dejarme caer por tu nariz
y agarrarme a la cornisa de tu labio superior,
y sentir la brisa de tu aliento en mi rostro.

No soy el 'te quiero' del 14 de febrero,
sino el 'juntos lo conseguiremos' del 14 de abril.
No soy el 'te deseo' en una noche de verano,
soy más bien el 'en esta noche de invierno, no tirites,
tienes mi calor aquí'.

Me quedo a vivir en tu boca,
está decidido.

Rondo - Me quedo a vivir en tu boca

martes, 11 de febrero de 2014

Rondo - Cuando mis párpados se suicidan


Mirarme en el espejo
y ver un brillo en mis ojos que jamás había visto,
y saber que ese brillo no es mío.

Ojalá viera el mismo negro
que el de tus pupilas
cuando mis párpados se suicidan
y se cierra el telón de mis ojos
tras reflejar el tercer acto
de la obra más hermosa que jamás se haya escrito.

Que me estrangule el silencio
y me asfixie tu perfume
si no logro expresar con palabras
lo mucho que te necesito.

Rondo - Cuando mis párpados se suicidan

lunes, 10 de febrero de 2014

Rondo - Lo conseguiste


Quiero suicidarme en tus labios,
y ahogarme en el manantial de tu boca,
para encontrar tus versos más secretos
y susurrárselos a tu pelo.

La puñalada de irme durante un instante
se calma, cuando al volver,
veo que,
con una sonrisa traviesa,
estabas escribiéndome a escondidas,
y entonces el mundo parece un lugar mejor.

Quiero que entiendas
que si cierro los ojos,
es porque tengo un poema bajo los párpados
que necesito que escuches.
Que si te miro,
y no pronuncio ninguna palabra,
es porque te estoy recitando el silencio
que llevo ensayando dieciocho años,
y que solo tú mereces oír.

El papel tendrá que acostumbrarse
a que me tome largas pausas cuando te escriba,
pues en el cielo nocturno veo tus ojos,
y ya sabes lo que eso significa.

Y si estoy distraído,
o sonrío constantemente sin, aparente, motivo,
no temáis,
pues lo único que hay en mis fosas nasales
es el perfume
que acompaña a dos ojos negros.

Lo conseguiste,
has hecho que el anarquista deje de ser apátrida.

Rondo - Lo conseguiste

domingo, 9 de febrero de 2014

Rondo - Libre


Tengo tus ojos entre sien y sien,
y, sinceramente, caben a la perfección.
No supe qué lugar era el idóneo para aislarme de la urbe y del ruido
de una ciudad asesinada por la rutina
hasta que descubrí el refugio de tu pelo.

Ahora sonrío antes de subir la persiana,
y ya no me acuesto esquivando llamas ni sorteando cerillas
que yo mismo fabriqué,
porque me trajiste agua y no gasolina,
quizá eres ese arco iris que sigue a la tormenta,
o las bengalas que iluminan las barricadas
transformando el miedo en una hermosa Aurora Boreal.

Mi pecho ya ha perdido su afonía,
y ya podré cantar mis canciones tristes sin estar triste,
poniéndole un tono de esperanza
que provoque un escalofrío en la espina dorsal del que me sienta,
pero sin autodestruirle.

Me miraste como nadie lo hizo,
por eso te quiero como nadie lo ha hecho.
Ya no me emborracho insatisfecho
con lo que no he hecho, ni me pongo la capucha
para esconderme del acecho de la impotencia de no tener cartuchos.

Ya no planeo atentados contra la luna,
ni espío a las estrellas desde el rincón más inspirador,
pero doloroso,
de mi habitación.
Ya no me siento al borde de la cama
como el poeta se sienta al borde del precipicio,
viendo pasar las horas como el niño perdido ve pasar los trenes
sin subir a ninguno a falta de dinero para comprar un billete,
pero con una maleta cargada de destinos y sueños por cumplir.

Ahora sonrío antes de subir la persiana,
y si en mi habitación hay fuego, será para hacer una hoguera
y prender todo lo que hizo que este pájaro se diera con el techo.
Me miraste como nadie lo hizo
y por eso te quiero como nadie lo ha hecho

Rondo - libre

viernes, 7 de febrero de 2014

Rondo - Hoy



Hoy abrí los ojos y esbocé una sonrisa,
antes de subir la persiana siquiera,
y me levanté como un niño el día de Reyes
para apuntar a las agujas del reloj
como mi revólver más preciado
para que los minutos pasaran más rápidos.

Hoy cerré la llave del gas,
metí mis poemas más dolorosos en una mochila
e hice las paces con Guillermo Sánchez,
y el bosque no ha ardido.

Hoy recordé que ayer miré a la vía
y me planteé lo innombrable,
y hoy miro a tus ojos
y consigo lo imposible,
y entonces el idealismo se convierte en la constitución
de la anarquía de mi mente,
en la que solo tú tienes derecho a pedirme con los ojos
que ondee una bandera.

Hoy preparé una celda musical
para que tú coloques con tus finas manos,
sin saberlo, las más hermosas notas musicales
que jamás haya apresado una partitura,
y sé que, por primera vez,
ya no tendré miedo cuando tenga que correr
si tu cuerpo roza con el mío en el camino.
Pues las explosiones que suenen atrás
que todos perciben, aterrados, como amenazas,
nosotros sabremos que no son más que nuestras cerillas
prendiendo la urbe que no sabe entender a un corazón compartido e idealista.

Hoy volví a renunciar a torturarme con baladas desquiciadas
por la locura de poetas sumidos en la tristeza,
y preferí que la tenue vibración de tus cuerdas vocales
volviera a acariciar mis tímpanos,
curando las heridas que creí incurables en mi pecho,
limpiando mi sangre de los ojos
como el mar limpia, suave, con su sal
los arañazos de los pies del más valiente, pero al fin y al cabo solitario,
explorador.

Hoy descubrí qué es lo que brilla al final del túnel,
y no es un coche patrulla,
ni un incendio,
ni la luna,
ni una estrella.

Lo que brilla al final del túnel
son dos ojos negros,
y me alegro del accidente
y mis heridas lo comprenden...


Hoy quiero vivir.

Rondo - Hoy

jueves, 6 de febrero de 2014

Rondo - Mírame


Yo que pensé que la soledad era invencible,
que la luna no podría conocer la derrota,
que mis gritos de auxilio eran inaudibles,
y que mis días se contaban con cuentagotas...

Yo que pensé que mis alas ya eran incurables,
que mis ojos no se alzarían más allá de las baldosas,
que la libertad y mis utopías eran inviables,
yo que pensé que en mi forma de ser residía mi propia fosa...

Pero descubrí que mi error fue buscar estrellas blancas
en un cielo oscuro,
y vi que la luz reside en dos estrellas negras
que saben guiar a este poeta ciego, sordo, y mudo.

Yo que pensé que nada sanaría ya mis cortes,
y que mis días acabarían ahogados en la triste rutina de un hospital,
y ahora mírame, con mi mochila y mis dos estrellas, listo para ir al Polo Norte,
y ahora mírame, a punto de ver la Aurora Boreal.

Rondo - Mírame

miércoles, 5 de febrero de 2014

Rondo - Al final...


Al final va a ser verdad que la luna
ha sabido refugiarse en mi mirada mejor que el sol,
que la sangre que goteó de mi espalda tras coserme las alas
valió la pena, y suspiró, aliviada,
al oír la metáfora que por fin la entendió,
pero con la que no habían logrado encontrarse mis labios, aún.

Al final va  a ser verdad
que al caer, en picado, hacia el fondo del oscuro abismo,
me encontré con dos ojos negros que,
por algún motivo,
no quieren permitir que me caiga.

Al final va a ser verdad
que no es un huracán, sino una brisa,
que no es una jungla,
sino la primavera,
que no es gasolina,
sino una maravillosa cascada.

Al final va a ser verdad
que me vas a robar todas las cerillas,
mas no hace falta que las escondas...

Para entonces,
ya no querré buscarlas.

Al final va a ser verdad que voy a ver la Aurora Boreal...


Rondo - Al final...

martes, 4 de febrero de 2014

Rondo - Desde aquí arriba



El silencio de la noche vuelve a ser la banda sonora
de una película inacabada.
Pasado ya fin de mes,
y aún no he pagado la factura de la luna...
y el asfalto escupiéndome que me busque un psiquiatra,
sin entender que vivo en una canción de Frank Sinatra,
con una granada en la mano desde la cuna.

El psiquiatra en todo caso,
debería pagarme a mí
por escuchar mis delirios,
son únicos,
pero no quiero dinero...

No quiero sangrar versos,
Estoy construyendo con las piedras con las que tropecé
el precipicio en el que me sentaré,
para observar el más hermoso paisaje
o para dejarme caer.

Vivo entre metáforas
que no logran desahuciarme del pasado,
trabajando en mi mejor pieza musical
para tocarla en el lugar más remoto, lejos de esas cortes y alfombras rojas
que nada significan en mi tierra invisible sin banderas.

Pase lo que pase,
me llevaré el cuaderno conmigo,
para pintar el paisaje
o sangrar versos.

Mírame,
yo despierto,
la luna me ha puesto una orden de alejamiento,
y hasta ese búho se ha quedado dormido...

Rondo, prepara el viaje
o la caída.

Atentamente,
desde aquí arriba.

Rondo - Desde aquí arriba

Rondo - Estrellas


A veces hay que cruzar ríos de lava
para poder sumergirnos en océanos de paz.
A veces hay que pasar frío en las trincheras
para poder ganar la guerra.

Pero, las estrellas...
Las estrellas solo las ve aquel que se mantiene despierto
hasta la hora que haga falta.
El que duerma se perderá el mayor espectáculo,
la película más hermosa,
la balada más sobrecogedora
y la brisa más tenue
que ese inmenso manto puede ofrecer.

Esta noche habrá estrellas,
lo sé,
y dormir nunca fue una opción.

Rondo - Estrellas

domingo, 2 de febrero de 2014

Rondo - Duele demasiado


No quiero sembrar un jardín
del que no voy a ser el jardinero...
Duele demasiado.

No quiero volver a ser el Guillermo Sánchez
que acabó olvidándose de el viaje de 8 horas diario
para sumirse en un subjuntivo lejano...
Duele demasiado.

No quiero ahogarme en el mismo charco que,
 hace tiempo,
 creí océano,
y a su vez me creí un buque enorme,
cuando apenas era una patera...
duele demasiado.

Y, fíjate si duele,
hasta tal punto,
que me he dado cuenta de que cuando no hay dolor en el pecho,
los labios solo son piel.

Rondo - Duele demasiado

viernes, 31 de enero de 2014

Rondo - Ahí dentro


Soy de los que cuando buscan frío
se van al polo Norte,
y cuando necesitan calor,
se adentra en el incendio más devastador.

Hay algo en mí
al que le gusta, le encanta ver mis vigas colgando,
mi tejado derruido,
que la luz que salga por la ventana provenga
 de unas inmensas llamas y no de una simple lámpara.
Una lámpara la compra cualquiera en cualquier tienda,
¿pero este incendio?

Mis quemaduras son obra mía, sí,
pero a ver cuántos descifráis por qué encendí la cerilla.

Un incendio devastador,
una cabaña ardiendo.

Ahí estoy yo,
ahí dentro.

Rondo - Ahí dentro
 

Rondo - Llanto



No hay llanto más triste,
que aquél que nadie escucha.

Rondo - Llanto

jueves, 30 de enero de 2014

Rondo - Resignación


Obligáis al hombre a beber
y luego lo acusáis de alcohólico.
Joder, yo solo sé sangrar
de forma metafórica,
por eso en el hospital no me quieren atender.
Por eso no sabéis que sangro,
porque solo veis lo físico.

Porque si buscara atención,
escribiría mis miserias en las paredes,
y no en blogs perdidos en redes infinitas.
Aquí abajo no somos medallistas...

Tener la conciencia tranquila
no significa ser feliz.
Hay noches en las que no me llama ni el deber,
pero sí el beber,
pero no el vivir,
toca cambiar la bombilla.

Vivo en un mundo donde la gente no sabe guardar secretos,
pero en cambio el dinero lo guarda de maravilla.
Muchas de mis letras no me gustan,
¿y qué?
¿Acaso a un enfermo le gustan sus pastillas?
Joder,
que leo los poemas que escribí borracho
y lo decía todo más claro.
Ahora truenos, silencios,
brisas, estampidas.
Desequilibrio.
Solo cuatro gatos saben
que por amor, arriesgaría hasta mi séptima vida.
Bueno, también lo sabe el vidrio.

Solo sé pedir auxilio con los ojos,
y a veces me veo rodeado de ciegos,
solo sé llorar con la garganta,
y me siento tantas veces rodeado por sordos....
Solo sé hablar con el pecho,
y encajo tan poco en este mundo de mudos...

Solo sé sangrar con las manos,
y aquí se valoran muy poco los gestos.

No busques armonía,
simplemente,
hay noches en las que ni la justicia poética rima
y hasta los votos de silencio están amañados

Rondo - Resignación

Rondo - Como el humo...


Como el humo,
como el pájaro que nunca fue invitado a salir de la jaula,
como el niño que descubre que el que viene sin ser invitado
se marcha sin que lo echen.

Las manos permanecen quietas,
pero no escriben,
se atraganta la decepción en mis dedos,
y salen las mismas palabras que rondaron mi cabeza durante meses
en un pasado del que creí haber sido desahuciado.

El silencio creo que no confía en mí,
le he vuelto a contar mi historia
y él jamás me ha contado por qué permanece callado.

Inestabilidad en una cuerda tensa a 200 metros de altura,
de qué me sorprendo?
No me busquéis los que no queréis encontrarme,
no disparéis los que no queréis matarme.

Harían falta muchos suspiros
para contar la historia que me llevó al boli,
pero hacen falta muchos más para cantar
la que aún me arrastra al desierto en el que vomito tinta
para resignarme a otra resaca de un etílico de alucinaciones
en las que salían atardeceres y dejaba de jugar al solitario.

En momentos como este sonreir es un delito,
al menos en la dictadura de aquí dentro.
Hay toque de queda fuera de mi habitación,
y me da que hoy tampoco triunfará la revolución.

Que más vale que me preocupe más por las fechas de mis viajes,
que por el número de billetes,
y por mucho que sueñe, más vale que me vuelva a poner la manta
que aquí hace frío por las noches.

Nací tirando la anilla, no la granada,
y moriré gritando que yo tiré la piedra.
Entre estas líneas solo hay espacios en blanco,
ya ves, así de simple y materialista parezco cuando sufro.

Que no soy agresivo?
Te juro que me inmolaría junto con todos los Guillermos que no he sido,
en un lugar lejano,
no vaya ser que derrumbe la casa que un trabajador honrado haya construido.

Que ni espero cambios ya, ni tampoco que os importe,
pero sigo teniendo en mente irme con mi mochila al Polo Norte,
a ver si ahí no piso los mismos charcos en los que siempre me ahogo,
una y otra y otra y otra vez,
y oigo una voz descojonándose,
me está costando tanto hacerme fuerte...

Que suelto las frases sin pararme a pensar si las entenderéis,
¿qué cojones cambiaría el hecho de que lo hagáis?
¿Que suspiréis?
No sé con quién estoy hablando,
a veces pluralizo cuando me enfrento a mí mismo.

Yo que creí que me habían desahuciado del pasado,
pero creo que el silencio me ha cogido cariño.
Un brindis por todo lo que no he sido,

un brindis por que este vaso esté envenenado.

Rondo- Como el humo...



miércoles, 29 de enero de 2014

Rondo - Vivir


Cuando una herida está abierta,
hasta la más tenue brisa hace al herido encogerse de dolor,

Pero necesito sentir la brisa...
No es masoquismo,
vivir es elegir el dolor que más nos satisface...


Vivir es elegir el dolor que más nos satisface.


Rondo - Vivir

Rondo - La luna me ha puesto una orden de alejamiento


A veces ves, por unos segundos, el cielo despejado
y parece que el simple hecho de ser consciente de ello
atrae a las peores nubes a tu habitación,
y llueve.

A veces el cambio de presión que siente el suelo
tras unos saltos de aparente alegría
se trasladan a la pared
tras unos golpes de evidente tristeza.

Y entonces, mis manos se relajan,
y duelen,
y me doy cuenta de que esto no es un poema
sino lo que se dona a la Cruz Roja...

Y entonces se para el reloj,
y parece que el mundo exige a gritos que dimita el soñador
mientras el hijo de puta tiene un cargo vitalicio.

Y vuelvo a sentirme solo,
entre la niebla de mis pensamientos, mis ilusiones,
y, es entonces cuando la palabra 'esperanza'
pierda todas las letras menos la 's' de soledad,
y me siento solo.

Es entonces cuando mi pálpito frena,
cuando el corredor se para, exhausto,
pero no ha acabado la carrera...
El resto sigue corriendo,
el público sigue gritando,
pero no veo mi nombre en las pancartas,
y estoy cansado...

Y pienso en el final de ese túnel
y lo que me espera,
lo que quiero pensar que me espera
por el bien de lo que queda bajo mis costillas,
que, créeme, sigue latiendo,
pese a todo, sigue latiendo...

Y es entonces cuando hasta la fe
se burla de mí,
llamándome idealista,
y no tengo a qué agarrarme
porque la noche es tan cruel como hermosa,
es la dama más celosa que se encarga de que,
durante ocho horas,
ni un solo rayo de sol ose presentarse ante mis tristes retinas,
y estoy triste.

Y respirar ya no cuesta tanto
como hace unos minutos,
y ya no hay humo saliendo de ese Revólver,
y puedo escribir dos frases seguidas sin romper el papel
y gritar que cuándo va a venir alguien a salvarme,
que solo no puedo,
y estoy confuso.

En momentos como éste,
hasta un Jazz sonaría desafinado
y hasta Panero me resultaría aquello que unos llaman 'cuerdo',
y es posible que mi paradójico estado
 me llevara a gritar a la luna que se marche
como grita el niño enfadado a su madre que salga de la habitación
tras haber fracasado ante lo que podría haber sido su primer beso.
Y normal que así no quieran acercarse los rayos de sol,
quizá no es culpa de la noche...

I D E A L I S T A,
que sí, que vale, que mi felicidad es imposible,
que mi bandera no existe, que vivo en las nubes
porque aquí abajo regáis los jardines con gasolina
y llueven cerillas.
I D E A L I S T A,
por supuesto.
Teniendo un cielo lleno de estrellas,
¿Cómo asumir que no existe lo interminable?

¿Acaso no es ser idealista pensar
que alguien ahí arriba nos escucha?
¿Acaso no es ser idealista pensar que
el tiempo hace justicia, sabiendo que
nosotros mismos somos nuestros abogados en ese juicio
cuyo final es más que previsible?
¿Acaso no es ser idealista pensar que un trabajo,
un traje, un coche y un ascenso va a llenarte el pecho
como mi habitación se llena de preguntas a partir de las once de la noche?
¿Acaso no es ser idealista pensar
que el idealista es un pasajero
de un tren que, irremediablemente, se dirige al borde del precipicio?



Silencio.




Yo estaba sonriendo,
han sido apenas unas horas,
pero estaba sonriendo.
Y no, el cielo no había cambiado de color,
las personas seguían caminando acelaradas por la urbe
sin percatarse de un mundo real,
mi buzón seguía con telarañas,
mis folios seguían llenos de tinta
y mi cama llena de letras,
pero Yo estaba sonriendo,
estaba sonriendo...

y no lo entiendo.

La luna me ha puesto una orden de alejamiento,
y no sé si lo que brilla al final del túnel son unos ojos
o la luz de un coche patrulla,
pero acabaré sangrando en ambos casos.
Me da igual, seguiré caminando,
el dolor es una señal de que sigo vivo,
una bengala en la isla desierta del conformismo.

Y entonces repaso los últimos veinte minutos,
y cierro los ojos,
y llueve,
y me siento solo,
y estoy cansado,
y estoy triste,
y estoy confuso,
y no es culpa de la noche,
y sigo asumiendo 'lo interminable',
y este tren se dirige al borde del precipicio,
y no lo entiendo
y la luna...


La luna me ha puesto una orden de alejamiento

Rondo - La luna me ha puesto una orden de alejamiento

lunes, 27 de enero de 2014

Rondo - Estoy triste



Estoy triste porque siento rejas en vez de la brisa,
estoy triste porque veo la luz al final del túnel pero no tu sonrisa...

Estoy triste porque están todos borrachos sonriendo
y yo estoy con el pecho vacío.
Estoy triste porque el viento se lleva lo mío, sin avisar,
y sigo ensayando en mi corazón la despedida que nunca pude dar a mi tío.

Estoy triste porque el tiempo que invierto en expresar mi dolor
podría emplearlo en curarlo,
estoy triste porque hay un cielo gigante, estrellado,
y lo intento, y lo intento, y lo intento, y lo intento,
y lo intento,
pero no puedo alcanzarlo...

Estoy triste porque he vuelto a fallarme a mí mismo,
porque acepté vivir con fuego,
y lo que hago es sobrevivir en un infierno.
Estoy triste porque sólo veis los escombros,
y me juzgáis,
y me juzgo,
y me juzgáis,
y me juzgo,
y acaba juzgándome hasta el cuaderno...


Estoy triste,
porque NO LO CONSEGUÍ,
porque me tatué 'Esperanza' en la frente,
seguí en las trincheras sin cartuchos,
sin munición, sin una carta a la que agarrarme,
seguí disparando,
pero no lo conseguí.

Estoy triste porque en esta caracola
ya no puedo oír el mar,
porque tengo miedo a que Campanilla crea
que ya no creo en Nunca Jamás,
precisamente ella que me enseñó a volar...

Estoy triste porque levantarse no es saltar y volver a caer,
porque mis padres no merecen una línea recta en mi rostro,
estoy triste porque a veces no sé si estoy hecho para vivir dentro
de un espacio tan cerrado como es mi cabeza,

Estoy triste porque no encuentro esa palabra
que describa como me siento...
Solo encuentro grupos de letras que riman,
y que hacen a la gente creer que admiración y no comprensión
es lo que buscan mis adentros.

Estoy triste porque ni Guillermo Sánchez sabe
lo que ocurre aquí dentro.
Y ese crío de ahí esconde las migas de pan
porque dice que no quiere que le joda el cuento
con mi cruda realidad,
y lo siento...


Estoy triste porque a veces lo bonito
resulta tan pasajero,
que pienso que simplemente tengo que saltar del tren
y perderme en el paisaje, en el mejor atardecer,
gritando entre lágrimas, con los puños cerrados
 que mi pecho nunca fue de acero

ESTOY TRISTE,
porque no acepto lo que soy,
estoy triste porque me miráis, negando con la cabeza,
diciendo que soy tan irremediable como incomprensible.
Estoy triste porque sé que no moriré sin antes volar,
y estoy triste porque a la vez sé que volar es imposible


Estoy triste porque el hecho de que creáis
que me hago el incomprendido
es precisamente lo que me hace sentir incomprendido.
Estoy triste porque ha pasado muy poco entre 'El Barco de Vapor'
y este Titanic hundido...

Pero sobre todo,
sobre todo...


Estoy triste,
porque nadie sabe que estoy triste.
 
Rondo- Estoy triste

lunes, 13 de enero de 2014

Rondo - Fuego


Que arda ese álbum de fotos vacío,
los calendarios, todas las tareas sin hacer,
las paredes en las que hundí mis puños,
los árboles del bosque en el que me perdí durante años,
los dedos que me señalan,
las gargantas que me juzgan sin conocerme,
la ropa que me recuerda que no estás,
que ardan todas mis putas letras,
que arda el cielo hasta que sangre el atardecer que aún no he visto,
que arda el telón junto con los actores que, ingenuos,
creen que sus máscaras no se ven a kilómetros.
Que arda ese banco que quiere desahuciarme de mi futuro,
que arda el buzón, junto con las telarañas que lleva acumulando durante 18 años.
Que arda la luna por no contestarme ni una sola vez,
las calles que tienen final,
el túnel con la bombilla fundida y la sala de espera de este hospital,
mi habitación, la morfina,
los poemas que no están hechos para ser acabados,
la anestesia que rechacé al elegir este camino,
el pasamontañas que llevé para hacer favores,
los guantes de boxeo que me negué a usar contra los míos,
que arda mi corazón junto con mi pecho de una puta vez,
las alfombras rojas por las que me niego a caminar
aunque me lo propusieran un millar de veces,
que ardan esos trapos, esos alambres de espinas,
esos himnos, esas promesas que nunca se empiezan a cumplir siquiera,
que arda la ciudad, los coches,
la noche,
que suenen los tambores y gritos de guerra de mis ilusiones heridas de muerte,
que truenen los cielos la banda sonora de la película
cuyo guión ha permanecido atesorado bajo mis costillas,
y que arda el asfalto, la monotonía, las preguntas sin responder,
las interrupciones, la impaciencia,
el quise pero no pude,
el pude pero no quise
el quiero volar pero me faltan las alas
y el tengo alas pero, ya, ¿para qué volar?
Que arda el conformismo de mi cabeza
y que suba al andamio más alto con el puño levantado la rebeldía de mi corazón,
y que arda TODO.


Necesito oír el silencio que reina tras el más devastador incendio...
El susurro de las últimas cenizas consumiéndose...
El susurro de las últimas cenizas...
El susurro...

Necesito escucharlo
 
Rondo - Fuego  -  13.01.13

domingo, 12 de enero de 2014

Rondo - Supongo...


Supongo que lucho por encontrar ahí afuera
la justicia que no encontré aquí dentro,
para que mis letras no sean con lo que me despierte a diario,
mi octubre deje de ser solitario y mis domingos dejen de ser de resurrección.

Supongo que escribo para sentirme menos triste,
aunque a abe tirando piedras a mi tejado, como siempre,
naufragando entre domingos y septiembres,
añorando ese sábado, que en verdad era lunes, pero que tú convertiste en viernes.

Supongo que sigo corriendo porque sé que tú
me estás esperando,
no sé ni cómo te llamas, ni quién eres, ni siquiera sé si existes,
pero quiero pensar que es tu sonrisa lo que brilla ahí a lo lejos,
que es mi sonrisa lo que brilla ahí a lo lejos...

Supongo que cada daga era una enseñanza,
cada palo una lección, y por tanto, esas traiciones clases magistrales.
Supongo, pues, que los traidores sois mis profesores,
y supongo que no seréis tan ingenuos de pensar que voy a acudir a vuestras clases.

Supongo que ella leyó mis poemas,
y salió corriendo buscando a un hombre menos triste,
supongo que mi fachada es una copa en un callejón nocturno, iluminada por una vela
En fin, supongo que soy exactamente lo que viste.

Rondo - Supongo...

Rondo - Siempre




Me dijeron: 'Nunca digas nunca'
y después me preguntaron que dónde vivía.

Respondí: 'vivo en Jamás',
y, sin comprender, rieron, y siguieron contando sus días...



Rondo - Siempre   -   12/01/13

sábado, 11 de enero de 2014

Rondo - Como cuando...


Es como cuando enciendes la mecha, y corres...
para ver de lejos el espectáculo.
Mientras, el firmamento vomita estrellas que brillan por su ausencia,
o que se ausentan porque brillan,
versos en morse, suicidas que suben la persiana
y hombres felices que deciden tirarse.

Poemas incinerados que llevan los versos que la habrían conquistado,
'¿Por qué los tiraría a la chimenea?', piensas, pensativo,
pensando adjetivos que hagan contigo lo que un rayo de sol
en la celda de un preso con perpetua.

Es como cuando gritas 'que os jodan', y vuelas...
para ver desde arriba el circo del que ya no formas parte,
ni quieres.
ves el baile de máscaras al que no te han invitado,
al que tampoco habrías ido.

Ves a los hombres destruir el planeta
para obtener joyas que destruirán el planeta,
y ríes ante tanta ignorancia y envidia y felicidad fingida,
y entonces tu risa sincera abajo les supone una tormenta,
y te maldicen por ver una curva natural encima de tu barbilla...

Es como cuando suena ese saxo, esa armónica,
le doy otro trago a esa cerveza que solo lleva mis huellas,
y en cuya boca, probablemente, quede algún verso que ya no creo que escriba,
y suena ese Blues que,
 por un segundo,
 ilustra lo que no supe expresar del todo, con apenas dos bemoles.

Y entonces brindo con el ángel de mi hombro,
esperando a que le dé un etílico
 y me deje,
aunque sea por unos míseros minutos,
pensar en mí mismo...
y cae redondo,
pero el saxo sigue deshaciendo con cromatismos, lentamente, el nudo que hay en mi pecho,
mientras la armónica va haciendo el de mi garganta,
y soy incapaz de decir: 'que no pare la música'...

Rondo - Como cuando...

jueves, 2 de enero de 2014

Rondo - Tus ojos, la esperanza del revolucionario



Tus ojos son las estrellas más envidiadas,
el noviembre que dio fin a mi octubre solitario.
Son poesía en mayúsculas sobre mi triste fachada,
el motivo del sincero y la esperanza del revolucionario

Tus ojos son el primer aviso de que no hay que rendirse,
la prueba de de que hay algo por lo que vale la pena luchar.
Son aquello que me lleva al paraíso al que siempre quise,
pero nunca pude viajar...

Son el sonido de las olas una tarde de invierno,
son la cuerda en el abismo, una hermosa vista al mar...
Son la única razón de la fricción en mi cuaderno,
las notas más hermosas que cantó este juglar

Son esa preciosa blanca nube,
y recuerda que me juré a mí mismo que nunca permitiría que lloviera.
Son poesía, belleza, lo que quise y no pude,
son la sonrisa del médico en la sala de espera.

Son la alarma del despertador de un niño el día de Reyes,
tinta para el poeta y trabajo vitalicio para el soñador.
Son lo que en este 'Nunca Jamás' desvió mi atención de la saeta,
la última imagen que tendrá en la cabeza cuando caiga en la arena este gladiador


Son el noviembre que dio fin a mi octubre solitario,
son el motivo del sincero,
y la esperanza del revolucionario


Rondo - Tus ojos, la esperanza del revolucionario