Estoy suplicándole a una foto
que vuelvas,
pero se mantiene inmóvil,
con la misma expresión,
y esa pasividad
me destruye.
Porque me cuesta creer
que lo que antes fue
ahora reside
en una foto,
en mi pecho,
pero no en mi casa.
Duele porque sé que esta incógnita
no la resolveré nunca,
y tengo que cargar con ello.
Duele
porque tengo la imagen
de tus ojos pidiendo a gritos ayuda
y el hecho indiscutible
de que lo que hice
no fue suficiente.
Duele porque te has ido
y tenía muchas cosas que enseñarte,
que decirte,
y ahora
se las enseño
y se las digo
a una foto.
Y necesito pensar
que detrás de esa foto
me estás oyendo,
y que tras esos ojos alegres
y castaños del papel,
está el verdadero y vivo brillo
de los tuyos.
Duele porque necesito creer
en algo
que acaba de arrebatarme
una de las cosas más bonitas
que existía en este planeta.
Rondo - Una foto - 5.6.14
No hay comentarios:
Publicar un comentario