lunes, 24 de febrero de 2014

Rondo - Mi hogar


Me siento delante de la hoguera a tu lado,
y, a falta de leña,
arrojamos el subjuntivo.
Al igual que te sentaste en la orilla a mi lado,
y, a falta de ilusiones,
arrojamos piedras al horizonte.

Y ahora me he dado cuenta de que el cielo no estaba llorando,
sino que había una gotera en alguna nube
que tapamos con una mirada.
Y ahora me he dado cuenta de que la soledad no me estaba retando,
sino que me estaba haciendo apreciar lo que anduve
para que tus caricias no fueran subestimadas.

Y la orquesta no desafinaba,
era simplemente que yo estaba leyendo otra partitura,
y como dijo un sabio, si no encontré respuesta alguna,
es porque me estaba haciendo las preguntas equivocadas.

Me cojo la mochila y me quedo de okupa,
atrincherado en tus labios,
pues quiero ver tu sonrisa en primera fila,
y llevo 18 años esperando.

Después me reiré de nuevo de esos 'animales racionales',
que se matan a diario por fútbol, trozos de tela y de papel
o puestos de trabajo,
y volveré a escribirte, literalmente, un poema
cuyo centro de la primera y única estrofa sea tu ombligo.

Me he dado cuenta de que el cielo no sangraba,
que el atardecer era un tráiler de algo hermoso que estaba por llegar.
Escribí los versos más tristes con los ojos en mi almohada,
pero ya no estoy triste,
a tu lado... ahí es donde está mi hogar.

Rondo - Mi hogar


No hay comentarios:

Publicar un comentario