lunes, 24 de febrero de 2014

Rondo - Mi hogar


Me siento delante de la hoguera a tu lado,
y, a falta de leña,
arrojamos el subjuntivo.
Al igual que te sentaste en la orilla a mi lado,
y, a falta de ilusiones,
arrojamos piedras al horizonte.

Y ahora me he dado cuenta de que el cielo no estaba llorando,
sino que había una gotera en alguna nube
que tapamos con una mirada.
Y ahora me he dado cuenta de que la soledad no me estaba retando,
sino que me estaba haciendo apreciar lo que anduve
para que tus caricias no fueran subestimadas.

Y la orquesta no desafinaba,
era simplemente que yo estaba leyendo otra partitura,
y como dijo un sabio, si no encontré respuesta alguna,
es porque me estaba haciendo las preguntas equivocadas.

Me cojo la mochila y me quedo de okupa,
atrincherado en tus labios,
pues quiero ver tu sonrisa en primera fila,
y llevo 18 años esperando.

Después me reiré de nuevo de esos 'animales racionales',
que se matan a diario por fútbol, trozos de tela y de papel
o puestos de trabajo,
y volveré a escribirte, literalmente, un poema
cuyo centro de la primera y única estrofa sea tu ombligo.

Me he dado cuenta de que el cielo no sangraba,
que el atardecer era un tráiler de algo hermoso que estaba por llegar.
Escribí los versos más tristes con los ojos en mi almohada,
pero ya no estoy triste,
a tu lado... ahí es donde está mi hogar.

Rondo - Mi hogar


lunes, 17 de febrero de 2014

Rondo - Que comience el espectáculo


Suenan carcajadas,
carcajadas tristes,
pobres.
El único ejercicio físico que hacen
es arrodillarse constantemente frente a la rutina
y estirar el brazo para señalar a lo distinto,
porque les da miedo.

Y yo riéndome, levantándome un lunes lluvioso,
sin siquiera mirar por la ventana,
no hace falta,
lo que me impulsa a levantarme de la cama
y reírme de la rutina
vuela, libre, en el infinito firmamento
consolidado por dos ojos negros.

Y entonces cojo aire,
te cojo de la cintura, y juntos encendemos esa mecha,
haciendo en nuestros pechos de lo utópico lo típico,
después corremos, subimos al ático
y que comience el espectáculo...

Explosiones, fuegos artificiales,
lo convencional arde mientras el cielo llora gasolina,
y reímos como dos pirómanos,
y la luna escupe cerillas encendidas,
y vemos como una llama gigante desfila, elegante,
a toda velocidad, por la pasarela del asfalto,
y en tus ojos negros se reflejan las llamas,
y notamos ese calor del incendio próximo,
y entre las llamas, el humo, las explosiones,
la banda sonora elegida por nosotros tronando los cielos de fondo,
las mentes dormidas despiertan,
las bocas calladas gritan,
los ciegos miran,
los sordos escuchan,
y los traidores arden,
pues tus ojos son el cielo nocturno,
y quien hace llorar al cielo
lo va a pagar caro,

y el cielo llora gasolina,
y tengo la antorcha lista,
y sonreímos,
y todo arde...
hasta el psiquiátrico que creasteis para encerrar vuestros miedos,
y el patriota llora espantado al ver su bandera en llamas,
y el fundamentalista llora al ver su libro sagrado en cenizas,
y el traidor grita, aterrado al ver el acero de su puñal fundiéndose en sus manos.

Y yo sonrío.

Sonrío porque veo las llamas reflejadas en tus dos ojos negros,
y porque hoy,
en este maravilloso espectáculo de justicia poética
escrita en versos de llamaradas,
tú eres tú,
y yo soy yo.

Nos subimos al ático,
te cojo de la mano...
y que comience el espectáculo.

Rondo -Que comience el espectáculo


viernes, 14 de febrero de 2014

Rondo - Me quedo a vivir en tu boca


Me quedo a vivir en tu boca,
está decidido.

Pienso colgarme de tus pestañas,
y observar tus ojos
grandes y negros,
y dejarme caer por tu nariz
y agarrarme a la cornisa de tu labio superior,
y sentir la brisa de tu aliento en mi rostro.

No soy el 'te quiero' del 14 de febrero,
sino el 'juntos lo conseguiremos' del 14 de abril.
No soy el 'te deseo' en una noche de verano,
soy más bien el 'en esta noche de invierno, no tirites,
tienes mi calor aquí'.

Me quedo a vivir en tu boca,
está decidido.

Rondo - Me quedo a vivir en tu boca

martes, 11 de febrero de 2014

Rondo - Cuando mis párpados se suicidan


Mirarme en el espejo
y ver un brillo en mis ojos que jamás había visto,
y saber que ese brillo no es mío.

Ojalá viera el mismo negro
que el de tus pupilas
cuando mis párpados se suicidan
y se cierra el telón de mis ojos
tras reflejar el tercer acto
de la obra más hermosa que jamás se haya escrito.

Que me estrangule el silencio
y me asfixie tu perfume
si no logro expresar con palabras
lo mucho que te necesito.

Rondo - Cuando mis párpados se suicidan

lunes, 10 de febrero de 2014

Rondo - Lo conseguiste


Quiero suicidarme en tus labios,
y ahogarme en el manantial de tu boca,
para encontrar tus versos más secretos
y susurrárselos a tu pelo.

La puñalada de irme durante un instante
se calma, cuando al volver,
veo que,
con una sonrisa traviesa,
estabas escribiéndome a escondidas,
y entonces el mundo parece un lugar mejor.

Quiero que entiendas
que si cierro los ojos,
es porque tengo un poema bajo los párpados
que necesito que escuches.
Que si te miro,
y no pronuncio ninguna palabra,
es porque te estoy recitando el silencio
que llevo ensayando dieciocho años,
y que solo tú mereces oír.

El papel tendrá que acostumbrarse
a que me tome largas pausas cuando te escriba,
pues en el cielo nocturno veo tus ojos,
y ya sabes lo que eso significa.

Y si estoy distraído,
o sonrío constantemente sin, aparente, motivo,
no temáis,
pues lo único que hay en mis fosas nasales
es el perfume
que acompaña a dos ojos negros.

Lo conseguiste,
has hecho que el anarquista deje de ser apátrida.

Rondo - Lo conseguiste

domingo, 9 de febrero de 2014

Rondo - Libre


Tengo tus ojos entre sien y sien,
y, sinceramente, caben a la perfección.
No supe qué lugar era el idóneo para aislarme de la urbe y del ruido
de una ciudad asesinada por la rutina
hasta que descubrí el refugio de tu pelo.

Ahora sonrío antes de subir la persiana,
y ya no me acuesto esquivando llamas ni sorteando cerillas
que yo mismo fabriqué,
porque me trajiste agua y no gasolina,
quizá eres ese arco iris que sigue a la tormenta,
o las bengalas que iluminan las barricadas
transformando el miedo en una hermosa Aurora Boreal.

Mi pecho ya ha perdido su afonía,
y ya podré cantar mis canciones tristes sin estar triste,
poniéndole un tono de esperanza
que provoque un escalofrío en la espina dorsal del que me sienta,
pero sin autodestruirle.

Me miraste como nadie lo hizo,
por eso te quiero como nadie lo ha hecho.
Ya no me emborracho insatisfecho
con lo que no he hecho, ni me pongo la capucha
para esconderme del acecho de la impotencia de no tener cartuchos.

Ya no planeo atentados contra la luna,
ni espío a las estrellas desde el rincón más inspirador,
pero doloroso,
de mi habitación.
Ya no me siento al borde de la cama
como el poeta se sienta al borde del precipicio,
viendo pasar las horas como el niño perdido ve pasar los trenes
sin subir a ninguno a falta de dinero para comprar un billete,
pero con una maleta cargada de destinos y sueños por cumplir.

Ahora sonrío antes de subir la persiana,
y si en mi habitación hay fuego, será para hacer una hoguera
y prender todo lo que hizo que este pájaro se diera con el techo.
Me miraste como nadie lo hizo
y por eso te quiero como nadie lo ha hecho

Rondo - libre

viernes, 7 de febrero de 2014

Rondo - Hoy



Hoy abrí los ojos y esbocé una sonrisa,
antes de subir la persiana siquiera,
y me levanté como un niño el día de Reyes
para apuntar a las agujas del reloj
como mi revólver más preciado
para que los minutos pasaran más rápidos.

Hoy cerré la llave del gas,
metí mis poemas más dolorosos en una mochila
e hice las paces con Guillermo Sánchez,
y el bosque no ha ardido.

Hoy recordé que ayer miré a la vía
y me planteé lo innombrable,
y hoy miro a tus ojos
y consigo lo imposible,
y entonces el idealismo se convierte en la constitución
de la anarquía de mi mente,
en la que solo tú tienes derecho a pedirme con los ojos
que ondee una bandera.

Hoy preparé una celda musical
para que tú coloques con tus finas manos,
sin saberlo, las más hermosas notas musicales
que jamás haya apresado una partitura,
y sé que, por primera vez,
ya no tendré miedo cuando tenga que correr
si tu cuerpo roza con el mío en el camino.
Pues las explosiones que suenen atrás
que todos perciben, aterrados, como amenazas,
nosotros sabremos que no son más que nuestras cerillas
prendiendo la urbe que no sabe entender a un corazón compartido e idealista.

Hoy volví a renunciar a torturarme con baladas desquiciadas
por la locura de poetas sumidos en la tristeza,
y preferí que la tenue vibración de tus cuerdas vocales
volviera a acariciar mis tímpanos,
curando las heridas que creí incurables en mi pecho,
limpiando mi sangre de los ojos
como el mar limpia, suave, con su sal
los arañazos de los pies del más valiente, pero al fin y al cabo solitario,
explorador.

Hoy descubrí qué es lo que brilla al final del túnel,
y no es un coche patrulla,
ni un incendio,
ni la luna,
ni una estrella.

Lo que brilla al final del túnel
son dos ojos negros,
y me alegro del accidente
y mis heridas lo comprenden...


Hoy quiero vivir.

Rondo - Hoy

jueves, 6 de febrero de 2014

Rondo - Mírame


Yo que pensé que la soledad era invencible,
que la luna no podría conocer la derrota,
que mis gritos de auxilio eran inaudibles,
y que mis días se contaban con cuentagotas...

Yo que pensé que mis alas ya eran incurables,
que mis ojos no se alzarían más allá de las baldosas,
que la libertad y mis utopías eran inviables,
yo que pensé que en mi forma de ser residía mi propia fosa...

Pero descubrí que mi error fue buscar estrellas blancas
en un cielo oscuro,
y vi que la luz reside en dos estrellas negras
que saben guiar a este poeta ciego, sordo, y mudo.

Yo que pensé que nada sanaría ya mis cortes,
y que mis días acabarían ahogados en la triste rutina de un hospital,
y ahora mírame, con mi mochila y mis dos estrellas, listo para ir al Polo Norte,
y ahora mírame, a punto de ver la Aurora Boreal.

Rondo - Mírame

miércoles, 5 de febrero de 2014

Rondo - Al final...


Al final va a ser verdad que la luna
ha sabido refugiarse en mi mirada mejor que el sol,
que la sangre que goteó de mi espalda tras coserme las alas
valió la pena, y suspiró, aliviada,
al oír la metáfora que por fin la entendió,
pero con la que no habían logrado encontrarse mis labios, aún.

Al final va  a ser verdad
que al caer, en picado, hacia el fondo del oscuro abismo,
me encontré con dos ojos negros que,
por algún motivo,
no quieren permitir que me caiga.

Al final va a ser verdad
que no es un huracán, sino una brisa,
que no es una jungla,
sino la primavera,
que no es gasolina,
sino una maravillosa cascada.

Al final va a ser verdad
que me vas a robar todas las cerillas,
mas no hace falta que las escondas...

Para entonces,
ya no querré buscarlas.

Al final va a ser verdad que voy a ver la Aurora Boreal...


Rondo - Al final...

martes, 4 de febrero de 2014

Rondo - Desde aquí arriba



El silencio de la noche vuelve a ser la banda sonora
de una película inacabada.
Pasado ya fin de mes,
y aún no he pagado la factura de la luna...
y el asfalto escupiéndome que me busque un psiquiatra,
sin entender que vivo en una canción de Frank Sinatra,
con una granada en la mano desde la cuna.

El psiquiatra en todo caso,
debería pagarme a mí
por escuchar mis delirios,
son únicos,
pero no quiero dinero...

No quiero sangrar versos,
Estoy construyendo con las piedras con las que tropecé
el precipicio en el que me sentaré,
para observar el más hermoso paisaje
o para dejarme caer.

Vivo entre metáforas
que no logran desahuciarme del pasado,
trabajando en mi mejor pieza musical
para tocarla en el lugar más remoto, lejos de esas cortes y alfombras rojas
que nada significan en mi tierra invisible sin banderas.

Pase lo que pase,
me llevaré el cuaderno conmigo,
para pintar el paisaje
o sangrar versos.

Mírame,
yo despierto,
la luna me ha puesto una orden de alejamiento,
y hasta ese búho se ha quedado dormido...

Rondo, prepara el viaje
o la caída.

Atentamente,
desde aquí arriba.

Rondo - Desde aquí arriba

Rondo - Estrellas


A veces hay que cruzar ríos de lava
para poder sumergirnos en océanos de paz.
A veces hay que pasar frío en las trincheras
para poder ganar la guerra.

Pero, las estrellas...
Las estrellas solo las ve aquel que se mantiene despierto
hasta la hora que haga falta.
El que duerma se perderá el mayor espectáculo,
la película más hermosa,
la balada más sobrecogedora
y la brisa más tenue
que ese inmenso manto puede ofrecer.

Esta noche habrá estrellas,
lo sé,
y dormir nunca fue una opción.

Rondo - Estrellas

domingo, 2 de febrero de 2014

Rondo - Duele demasiado


No quiero sembrar un jardín
del que no voy a ser el jardinero...
Duele demasiado.

No quiero volver a ser el Guillermo Sánchez
que acabó olvidándose de el viaje de 8 horas diario
para sumirse en un subjuntivo lejano...
Duele demasiado.

No quiero ahogarme en el mismo charco que,
 hace tiempo,
 creí océano,
y a su vez me creí un buque enorme,
cuando apenas era una patera...
duele demasiado.

Y, fíjate si duele,
hasta tal punto,
que me he dado cuenta de que cuando no hay dolor en el pecho,
los labios solo son piel.

Rondo - Duele demasiado